Como PyME ¿qué hago con mi crédito?

Ante los efectos económicos de la pandemia por COVID-19, la mayoría de las  Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) del país recurren a los créditos federales, estatales o bancarios para contar con flujo de efectivo, y así garantizar su supervivencia en el mercado.

 

En la “Nueva Normalidad”, la tendencia de solicitar recursos continúa. Recientemente, el Banco de México (Banxico) informó que de enero a marzo de este año, la solicitud de créditos a la banca comercial tuvo un aumento de 2.4% en comparación al último trimestre de 2019. Además, la institución estima los mismos resultados positivos para los siguientes meses del año.

Si bien las opciones para obtener recursos seguirán siendo varias para estos negocios, se deben tener dos prioridades para que no sólo sobrevivan, sino que además sigan avanzando:

La primera es conservar al capital humano. Aunque pareciera que despedir al personal para ahorrar gastos es una buena opción, con el tiempo podría ser más costoso volver a invertir en capacitación y encontrar al talento comprometido con la compañía. Una solución podría ser apelar a la solidaridad entre empresarios y colaboradores para elegir un porcentaje de ahorro voluntario, que pueda ser recuperado cuando mejoren las condiciones económicas del país y la empresa.

En tanto que la segunda es aceptar los préstamos por cantidades que se puedan pagar, con lo cual impedirás los gastos innecesarios; además de tomar decisiones audaces para identificar las inversiones que permitan responder a las necesidades de los consumidores en esta “Nueva Normalidad”.

En otras palabras, es momento de hacer inversiones inteligentes para proyectar a los negocios al siguiente nivel, porque no es un secreto que el confinamiento por la pandemia cambió los patrones de comportamiento de los  consumidores, quienes ahora -a toda costa- buscan proteger su salud.

 

En ese contexto, contar con una página en Internet, una tienda en línea, un software especializado o una aplicación propia, son hoy elementos no sólo de supervivencia para cualquier negocio; sino también, de estabilidad en un mediano plazo.

 

Ello, porque las inversiones en digitalización de procesos permiten no únicamente continuar con nuestras operaciones vía remota hasta que se establezcan nuevas normas de convivencia; sino también, porque se aprovechan todas las ventajas que ofrece emprender una Transformación Digital.

 

La más conocidas es llegar a más usuarios, ya que tan sólo en México, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI),  somos 80.6 millones de usuarios de Internet, cantidad que representa el 70.1% de la población.

 

En tanto, que la contingencia sanitaria -señala la agencia Nielsen Ibope– provocó que todo estos usuarios incrementaran su tiempo de navegación 50% con relación al mismo periodo del año anterior.

 

Es evidente, los usuarios han cambiado y el mercado al que hay que llegar se encuentra en Internet en este momento; pero también en el futuro, por lo que es necesario empujar los negocios a ese camino, apoyados de productos digitales de alta manufactura y marcas de prestigio.

 

Escatimar y optar por las opciones más económicas, puede representar un dolor de cabeza en el futuro; lo ideal es acercarse a compañías que, desde hace años, cuentan con la tecnología que necesitan los negocios y su prestigio así las respalda.

 

Es indiscutible que, en medio de la pandemia, estamos atravesando una transformación de los negocios. Y este es el momento de tomar decisiones inteligentes y de pensar en la mejor manera de invertir los recursos obtenidos de un crédito.

René Torres, presidente y director general CONTPAQi

 

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